dilluns, 2 d’abril de 2012


Sabedor de que iba a ser sacrificado, este toro en Hong Kong hizo algo de lo que muchas personas no son conscientes, o ante lo cual se muestran escépticas o de plano prefieren negar cuando de animales se trata: dio muestra patente de sus emociones.
Según lo reportó el diario « Weekly World », un grupo de granjeros desplazaban a este animal a una factoría de embalaje, para «procesarlo». Estaban a punto de matarlo para destazarlo, cortarlo en piezas y preparar filetes y ragús de buey, cuando, al llegar frente a la puerta de entrada al matadero, el toro se detuvo bruscamente, negándose a avanzar, y se echó de golpe sobre sus codos y rodillas, vertiendo chorros de lágrimas… Fue entonces cuando sus verdugos, desconcertados y conmovidos ante semejante situación, tomaron esta foto y reincorporando a su víctima decidieron enviarla a un templo para que los monjes cuidaran de ella hasta el final de sus días.

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=298983653505758&set=a.293422270728563.66012.280777255326398&type=1&ref=nf

7 comentaris:

ESTRELLA FAVORABLE ha dit...

Albert m'ha emocionat. Una abraçada.

Elisenda Ortega Matas ha dit...

Uf, sense paraules.... creu-me que amb crea molts conflictes..
Petonets!

Siddharta ha dit...

Glòria, Elisenda, a mi també m'ha impactat. Que bé, compartir aquesta sensibilitat! Tan de bò tots els humans la compartíssim.

A mi també em creaba molts conflictes, fins que ja no me'n crea cap perquè he unificat el cor, la ment i l'acció (com exigeix el Zen). Ja no contribueixo a aquesta barbàrie: excepte cassos molt excepcionals, no menjo carn d'altres animals.

Una abraçada de tot cor.

Xaro La ha dit...

Bellísima historia con final feliz, me ha emocionado.

Gracias Siddharta por traerla

Un abrazo

Anònim ha dit...

Es así. Así es como vivimos, provocando sufrimiento a los seres vivos. Nos llenamos la boca de belleza, de haikus, de budismo y demás mientras abrimos la nevera y escogemos el filete de ternera en lugar del filete de tofu.

Que cobardes y mezquinos somos, que pudiendo vivir a base de vegetales nos alimentamos de pacíficos animales a los cuales encerramos y sobrealimentamos para luego sacrificarlos (bueno, nosotros directamente no, que no tenemos valor para hacerlo y pagamos a atros para que lo hagan).

Que revolución interior queremos hacer si somos presa de nuestros instintos más primarios, ¿tan dificil es vivir sin quitar vidas? ¿Como osamos hablar de amar mientras introducimos en nuestra boca el cadaver del hijo de alguien.?

Quien se conmueva con esta entrada y acto seguido devore un pedazo de carne, que se lo haga mirar.

Un vegano

Siddharta ha dit...

Querido Vegano, totalmente de acuerdo contigo. No existe belleza, ni budismo, ni haikus si mi comportamiento es causa de sufrimiento que podría evitar.

Es cierto que el ser humano es "omnívoro" y como tal es en su origen, en parte, depredador de otras especies. Pero creo que pudiendo evitarlo, cualquier evolución espiritual pasa por transcender este comportamiento. ¿Que clase de compasión es esa que maltrata y sacrifica a otras especies de seres sensibles?

Gracias por tu comentario y un abrazo!

Siddharta ha dit...

Querida amiga Xaro, de nuevo una alegría encontrarte por aquí y constatar que compartimos sensibilidades y emociones.

Besos.