dissabte, 18 d’octubre de 2008

dissabte, 11 d’octubre de 2008

Si no funcionamos con sabiduría y compasión para todos los seres -- y todos los seres incluye tanto a los seres vivos como a los seres no vivos, como las rocas, las montañas y la totalidad de la tierra -- y no nos damos cuenta de que todo es realmente uno, una extensión o manifestación de la Gran Mente, caeremos en el miedo, los celos, la codicia y el odio, basados todos en la ilusión de la separación. Y cuando nos veamos separados y ajenos a la Tierra, a las montañas, a los ríos y a los océanos, tenderemos a abusar de los demás y del planeta. Es por ello que, en este preciso momento histórico, parece absolutamente esencial despertar y empezar a funcionar de un modo más sabio, compasivo y consciente.