dimarts, 31 de desembre de 2013


En aquest any que s'acaba, per aquelles persones que diem que ens han deixat. Per que aquest any que comença aprenguem a viure.

Nuestra esencia ha penetrado en nuestros hijos, en nuestros amigos y en el universo entero. Hemos de vernos en estas direcciones y no sólo en las hojas de té usadas. Te invito a ver cómo renaces bajo formas que tú dices que no son tú. Has de ver tu cuerpo en aquello que no es tu cuerpo. Lo cual se denomina tu cuerpo fuera de tu cuerpo. 

Para renacer no necesitas esperar a que la llama se haya extinguido. Yo renazco muchas veces al día. Cada momento es un momento de renacimiento.

El cuerpo que ves aquí no es más que una manifestación de mi mismo. Cuando me busques, no me busques en este cuerpo, sino fuera de él. 

dimarts, 24 de desembre de 2013

Solstici d'hivern, la vida s'ha ocultat.
Perquè aquesta tardor m'he quedat despullat, 
ara estic preparat pel nou cicle.
Perquè he mort amb les fulles, 
ara estic preparat per néixer novament.
Nadal, aquest naixement al bell mig de la mort.
Nativitat i mort que no tenen data. 

dimecres, 18 de desembre de 2013


Per la tendresa i l'amor no hi ha fronteres. Aquest Nadal d'abraçades, a veure si aprenem .....

divendres, 6 de desembre de 2013

La mort no existeix


¿Dónde estabas antes de nacer?

Pregúntale a una nube:¿Cuál es tu fecha de nacimiento? Antes de nacer, ¿dónde estabas?

Si preguntas a la nube:"¿Qué edad tienes? ¿Podrías decirme la fecha de tu nacimiento?" y eres capaz de escuchar atentamente, oirás una respuesta. Incluso puedes imaginarte el nacimiento de la nube. Antes de nacer era agua en la superficie del océano. O estaba en el río y luego se convirtió en vapor. También era el sol, porque el sol forma el vapor. El viento también estaba allí ayudando al agua a convertirse en nube. La nube no viene de la nada, sólo ha cambiado de forma. No ha nacido de la nada. Tarde o temprano la nube se convertirá en lluvia, en nieve o en hielo. Si observas a fondo la lluvia, puedes ver la nube en ella. La nube no ha desaparecido, sólo se ha transformado en lluvia, y la lluvia se transforma en hierba, y la hierba en vacas, y luego en leche, y después en el helado que te comes. Si hoy te comes un helado, obsérvalo durante unos momentos y dí: "¡Hola, nube! Te reconozco". Al hacerlo estas percibiendo y comprendiendo la verdadera naturaleza del helado y de la nube. En el helado también puedes ver el océano, el río, el calor, el sol, la hierba y la vaca.

Al observar a fondo la nube, descubres que no tiene una fecha de nacimiento ni una fecha de defunción. Todo lo que sucede es que la nube se transforma en lluvia o en nieve. En realidad, no muere porque todo es una continuación. Una nube es la continuación del océano, del río y del calor del sol, y la lluvia es una continuación de la nube. Antes de nacer, la nube ya estaba allí, de modo que hoy, cuando te tomes un vaso de leche o una taza de té, o te comas un helado, sé consciente de tu respiración. Observa el té o el helado y saluda a la nube.

Si el Buda se dedicó a observar las cosas a fondo, nosotros también podemos hacerlo. El Buda no era un Dios sino un ser humano como nosotros. Él sufría, pero al practicar, superó su sufrimiento. Tenía una profunda comprensión, sabiduría y compasión. Por eso decimos que es nuestro maestro y nuestro hermano.
Si tememos la muerte es porque no hemos comprendido que las cosas, de hecho, no mueren. La gente dice que el Buda está muerto, pero no es cierto. El Buda sigue vivo. Si miramos a nuestro alrededor, lo veremos bajo muchas formas. El Buda está en ti porque eres capaz de observar a fondo las cosas y ver que en realidad éstas no nacen ni mueren. Se puede decir que tú eres el Buda bajo una nueva forma, una continuación suya. No te subestimes. Si miras un poco a tu alrededor, veras por todas partes continuaciones del Buda.