divendres, 6 de desembre de 2013

La mort no existeix


¿Dónde estabas antes de nacer?

Pregúntale a una nube:¿Cuál es tu fecha de nacimiento? Antes de nacer, ¿dónde estabas?

Si preguntas a la nube:"¿Qué edad tienes? ¿Podrías decirme la fecha de tu nacimiento?" y eres capaz de escuchar atentamente, oirás una respuesta. Incluso puedes imaginarte el nacimiento de la nube. Antes de nacer era agua en la superficie del océano. O estaba en el río y luego se convirtió en vapor. También era el sol, porque el sol forma el vapor. El viento también estaba allí ayudando al agua a convertirse en nube. La nube no viene de la nada, sólo ha cambiado de forma. No ha nacido de la nada. Tarde o temprano la nube se convertirá en lluvia, en nieve o en hielo. Si observas a fondo la lluvia, puedes ver la nube en ella. La nube no ha desaparecido, sólo se ha transformado en lluvia, y la lluvia se transforma en hierba, y la hierba en vacas, y luego en leche, y después en el helado que te comes. Si hoy te comes un helado, obsérvalo durante unos momentos y dí: "¡Hola, nube! Te reconozco". Al hacerlo estas percibiendo y comprendiendo la verdadera naturaleza del helado y de la nube. En el helado también puedes ver el océano, el río, el calor, el sol, la hierba y la vaca.

Al observar a fondo la nube, descubres que no tiene una fecha de nacimiento ni una fecha de defunción. Todo lo que sucede es que la nube se transforma en lluvia o en nieve. En realidad, no muere porque todo es una continuación. Una nube es la continuación del océano, del río y del calor del sol, y la lluvia es una continuación de la nube. Antes de nacer, la nube ya estaba allí, de modo que hoy, cuando te tomes un vaso de leche o una taza de té, o te comas un helado, sé consciente de tu respiración. Observa el té o el helado y saluda a la nube.

Si el Buda se dedicó a observar las cosas a fondo, nosotros también podemos hacerlo. El Buda no era un Dios sino un ser humano como nosotros. Él sufría, pero al practicar, superó su sufrimiento. Tenía una profunda comprensión, sabiduría y compasión. Por eso decimos que es nuestro maestro y nuestro hermano.
Si tememos la muerte es porque no hemos comprendido que las cosas, de hecho, no mueren. La gente dice que el Buda está muerto, pero no es cierto. El Buda sigue vivo. Si miramos a nuestro alrededor, lo veremos bajo muchas formas. El Buda está en ti porque eres capaz de observar a fondo las cosas y ver que en realidad éstas no nacen ni mueren. Se puede decir que tú eres el Buda bajo una nueva forma, una continuación suya. No te subestimes. Si miras un poco a tu alrededor, veras por todas partes continuaciones del Buda. 

2 comentaris:

Elisenda Ortega ha dit...

Sencillament precios! Per llegir varies vegades. Una forta abraçada.

Siddharta ha dit...

Llibre realment recomanable, que ja havia llegit i que ara torno a llegir.

Una abraçada, Elisenda.