diumenge, 26 de març de 2017

Cada pensamiento, cada acción realizada a la luz de la atención se vuelve sagrada. En esta luz no existen barreras entre lo sagrado y lo profano. Debo confesar que lavar los platos me lleva un poco más de tiempo, pero vivo plenamente cada momento y soy feliz. Lavar los platos es a la vez un medio y un fin, es decir, no lavamos los platos para tenerlos limpios sino que lavamos los platos por lavar los platos, para vivir plenamente cada momento que  paso lavándolos.

Si soy incapaz de lavar los platos alegremente, si quiero terminar rápidamente para tomarme una taza de té seré igualmente incapaz de beberme un té con alegría. Con la taza en mis manos estaré pensando qué debo hacer a continuación y el aroma del té, su sabor, junto con el placer de bebérmelo, se habrán perdido. Siempre seré arrastrado por el futuro sin nunca ser capaz de vivir en el momento presente.



Essència del zen, quants anys fa que m’ho sé, i quants cops ho he redescobert! Però cada dia  em sembla nou.  I sempre, sempre, posar-ho en pràctica, m’il·lumina el dia.